• Valores y disciplina, los aprendizajes tras su paso por el CCH Vallejo y la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM.
Yareli Acevedo Mendoza nació el 29 de julio de 2001, justo dos meses antes de que la también pedalista mexicana, Nancy Llarely Contreras, se proclamara campeona mundial en los 500 metros contrarreloj, un hecho que parece haber marcado el destino de la joven pedalista auriazul. Este 26 de octubre de 2025, tocó a Yareli escribir su propio capítulo dorado al coronarse monarca del mundo en la carrera por puntos del Campeonato Mundial de Ciclismo de Pista Santiago 2025, organizado por la Unión Ciclista Internacional (UCI).
Desde su nacimiento, una bicicleta de ruta la esperaba en casa. A los cinco años de edad participó en su primera competencia y sufrió su primera caída, pero el apoyo de su familia fue clave para continuar. A los 13 años comenzó a entrenar con Edmundo Alpízar Basurto, entrenador en jefe de ciclismo de la UNAM, y a competir en la modalidad de pista. El día de su cumpleaños número 15 coincidió con la noticia de su ingreso al Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Vallejo, lo que marcó su inicio como deportista universitaria.
“Cuando supe que me quedé en el CCH, exploté de alegría porque ya era parte de la UNAM, fue una de las mejores etapas de mi vida, seguía en la bicicleta, pero también salía a comer con mis amigos, hacía trabajos, proyectos y exámenes. Era complicado combinarlo con el deporte, pero es cuestión de organización para lograrlo”, aseveró.
Al principio Yareli quería estudiar la carrera de Médico Cirujano, pero se decidió por Administración en la Facultad de Contaduría y Administración, donde actualmente se encuentra en proceso de titulación. Eligió la especialidad en mercadotecnia y sueña con realizar una maestría en la UNAM. “Estoy muy agradecida con la institución. Mis profesores siempre me apoyaron y entendieron mis tiempos. La escuela fue mi refugio del estrés competitivo, y el ciclismo, el escape de la presión académica”, agregó.
Para Yareli el mayor aprendizaje que la Universidad Nacional le ha dejado son los valores: fortaleza, humildad y perseverancia. “Me he formado como persona, es un orgullo total ser puma. Ser universitaria es una de las mejores decisiones que pude tomar, tengo el corazón azul y la piel dorada. Esta medalla es para todo México, es una responsabilidad representar a un país y es por eso que digo que yo no soy campeona mundial sino todos somos campeones mundiales”.
Actualmente ocupa el segundo lugar del ranking mundial de las pruebas de resistencia en ciclismo de pista. En este certamen también obtuvo el quinto lugar en la prueba olímpica de ómnium, el mejor resultado que ha registrado una ciclista mexicana en toda la historia. Tras quedarse fuera de los Juegos Olímpicos de París 2024 por circunstancias ajenas a su esfuerzo, redobló esfuerzos y encontró en ese revés la motivación para mejorar. “Fue el golpe más duro en toda mi carrera, pero fue necesario porque hubo un cambio total en mis entrenamientos, alimentación, maduré en lo físico y mental, todo fue para bien”.
Con un título mundial en la carrera por puntos y un oro panamericano en ómnium, Yareli inicia con fuerza su camino hacia Los Ángeles 2028. “Vamos a seguir mejorando, la carrera por puntos nos da motivación para competir en el ómnium, faltan dos años y medio para los Juegos Olímpicos, la meta por ahora es clasificar, pero el sueño es aún más grande”.
Asimismo, la ciclista universitaria lanzó un mensaje a las nuevas generaciones: “Espero ser la inspiración para los niños y las niñas que quieren hacer deporte para que se atrevan a soñar como yo lo hice. Con disciplina, esfuerzo, trabajo, sudor e incluso con lágrimas, van a lograr todo lo que se propongan, es un trabajo largo y de mucha paciencia, pero es posible”, resaltó.


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