- El Gran Premio de México dejó grandes historias dentro y fuera de la pista: una nueva corona mundial, una batalla entre campeones y una carrera especial para el piloto mexicano.
El piloto de Mercedes cruzó la línea de meta en la tercera posición, resultado suficiente para asegurar su primer Campeonato Mundial de Pilotos. Pero detrás de ese podio había mucho más que puntos; el italiano rompió un récord que durante 16 años perteneció a Sebastian Vettel, quien se había coronado en 2010 con 23 años y 134 días. Antonelli lo consiguió con apenas 20 años y 68 días.
La celebración tuvo un escenario de auténtico lujo. El podio mexicano reunió a tres grandes campeones del mundo: Max Verstappen, Lewis Hamilton y el propio Antonelli. Entre los tres sumaron 12 títulos mundiales: siete del británico, cuatro del neerlandés y el primero del joven italiano. Una imagen que juntó distintas generaciones de la Fórmula 1 y que simbolizó el presente y futuro de la categoría.
En lo deportivo, Verstappen también se llevó los reflectores al conquistar la victoria después de una gran remontada desde la quinta posición de salida. El neerlandés aprovechó la intensa batalla entre los Ferrari durante las primeras vueltas para colocarse en la pelea por el liderato. Posteriormente, resistiría la presión de Hamilton hasta cruzar la bandera a cuadros, con apenas 0.799 segundos de ventaja.
La carrera también estuvo marcada por varios momentos de tensión. Una bandera roja interrumpió la competencia después del fuerte accidente de Valteri Bottas, quien perdió el control de su Cadillac tras un problema en la suspensión. Mientras que, Charles Leclerc tuvo que conformarse con el cuarto puesto tras recibir una penalización por un incidente en el arranque con su compañero Hamilton.
Pero para la afición mexicana, la atención también estaba puesta en Sergio ’Checo’ Pérez. El tapatio celebró su Gran Premio número 300 en la máxima categoría y su regreso al Autódromo Hermanos Rodríguez, ahora como piloto de Cadillac, después de un año de ausencia.
Checo protagonizó una buena arrancada: partió desde la vigésima posición y consiguió avanzar hasta el lugar 13 durante el primer stint. Sin embargo, una mala parada en pits lo haría perder alrededor de cinco segundos, haciéndolo perder posiciones. A esto se sumó una penalización por exceder la velocidad permitida en el pitlane, lo que complicó aún más su remontada y dejó al mexicano en la decimoséptima posición.
México fue el escenario donde una generación de campeones compartió podio y donde un joven italiano demostró que los sueños no entienden de edades. La historia de la Fórmula 1 ya tiene un nuevo nombre: Andrea Kimi Antonelli.

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